Humanista, pedagogo, santo

Una interesante reflexión del P. José Fidel Unanua Pagola

En el día de San José de Calasanz, para los educadores y sus alumnos

Desde el lunes 3 de septiembre de 1951, fecha indeleble de la llegada de los Padres Escolapios a Carora, el nombre de José de Calasanz se ha ido insertando en la cultura caroreña: ha sonado en la prensa local y estatal, se ha cantado en los templos, se ha enseñado en las aulas, se ha presentado en las calles, en asociaciones que lo tienen como bandera, en el primer Grupo de Boys Scout que tuvo la ciudad del Morere alumbrado por los afanes del Escolapio Padre Juan Bautista, en reiterados momentos de reflexión para educadores, en jornadas para padres de familia, en zonas marginales, en los acogedores rincones de la Casa Betania de El Jabón o Villa Calasanz de San Pedro, en las raudas páginas de Internet al alcance de todas las latitudes de la geografía.

Son muchos los espacios, abundantes las oportunidades para conocer a este singular Pedagogo, declarado por Pío XII Patrono de todas las Escuelas Populares Católicas del Mundo e incluido en nuestros días  por la UNESCO en la lista de las MIL personas más destacadas como pioneras en la Historia de la Educación de toda la Humanidad. Pero ¿conocemos realmente, un poco a fondo,  a San José de Calasanz?

Con motivo de su memoria anual celebrada el próximo domingo 25 de agosto, ofrecemos unas leves pinceladas de su ser, de su pensar, de su hacer:

  • Así fue. Raymont Trillat, grafólogo de los Tribunales de Francia,  le atribuye estos rasgos en su personalidad: tempestuoso, dramático, realista, combativo, vital, ardiente, inquieto, exigente, ardoroso, expansivo, innovador, audaz, generoso, paternal, místico, comprensivo, humilde, paciente; con formas innovadoras atrevidas e incluso revolucionarias, con aire de modernidad.
  • Así pensó. Toda acción de una persona, tiene un fondo concreto de pensamiento; antes de la acción está la idea. Dime lo que piensas y te diré qué haces. José de Calasanz fue un convertido a la causa del ser humano, como todo antropólogo, como todo místico, como todo buen lector de la Palabra de Dios que ve en la persona la obra maestra de la creación. El  pensó: si cambio a la persona, si la regenero, si la educo en profundidad… todo va a ser distinto en la familia, en las sociedades, en los Pueblos.
  • Así actuó. Hombre que frecuentó cinco Universidades, licenciado en Filosofía, experto en ambos Derechos, Doctor en Teología, creyó en la escuela; se adelantó en tres siglos a su tiempo y venciendo innumerables dificultades, defendió la “Escuela para todos”. No cualquier escuela, sino aquella que fuere integral, óptima, portadora de Piedad y Letras, o en otros términos generadora de Fe-Valores-Cultura, con respuestas sabias a los profundos interrogantes del alumno en cualquiera de sus etapas evolutivas.

José de Calasanz es un místico de la Educación: la conoce, la siente, la vive. No escatima calificativos hacia la misma. Afirma y demuestra con argumentos contundentes que vencieron y convencieron a sus adversarios, desde estas premisas aplicadas a la tarea educativa: “es la más digna, la más noble, la más meritoria, la más beneficiosa, la más útil, la más necesaria, la más enraizada en la naturaleza humana, la más conforme a la razón, la más de agradecer, la más agradable, la más gloriosa”.

La Educación óptima, la que llevó a cabo y sostiene hoy San José de Calasanz a través de su fundación “Las Escuelas Pías”, tiene raíces profundas: un pensamiento, un  sabio porqué, una filosofía, una antropología o conocimiento del ser humano. Nunca una Educación incuestionable y válida tiene como supremo apoyo las normas, las costumbres, las leyes que redactan los políticos de turno. Cada persona, cada alumno, cada ser humano que pasa por este mundo, es un proyecto irrepetible y único creado por Dios. Y ese proyecto debe apoyarlo la familia, la Escuela, la Sociedad. José de Calasanz, humanista, pedagogo y santo nos lo recuerda, nos lo demuestra con hechos que podemos conocer, nos lo prueba con su doctrina que generosamente ofrece en los cinco continentes.

En esta efemérides del Santo aragonés, deseamos con ardor que San José de Calasanz luchador indómito en el siglo XVII por la causa de la Educación integral que hoy es patrimonio de la Humanidad, bendiga a los educadores de Carora, de Lara, de Venezuela, les dé profunda vocación y lúcido carisma, les haga amar a los alumnos como a hijos, convierta sus propias vidas en modelo a imitar, despierte en ellos la firme convicción de que la regeneración de la persona, la unidad de las familias, el futuro de los Pueblos pasa por una Educación de alta calidad.

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