¿POR QUÉ NO SER SACERDOTE, RELIGIOSO O RELIGIOSA?

La comunidad cristiana ha de sembrar la disponibilidad para escuchar la llamada del Señor para lo que quiera de cada uno.

Son muchos los jóvenes que se preguntan por su vocación. Son muchos los que no saben qué hacer con su vida. Algunos se precipitan en sus decisiones y después se lamentan de las decisiones mal tomadas, otros piensan y luchan contra la idea de ser llamados pero acaban aceptando alegremente ese amor escondido.

Una cosa es clara: Dios sigue llamando hoy como ayer, tocando el corazón y la cabeza de muchos jóvenes con la idea de ser sacerdote, religioso o religiosa.

Todos queremos que nuestras comunidades tengan su sacerdote para celebrar la eucaristía, perdonar nuestros pecados y caminar evangélicamente en busca del Reino de Dios. Todos queremos un sacerdote, pero ¿qué hacemos para que eso sea posible? El sacerdote de hoy fue el joven de ayer con padre, madre, hermanos, vecinos… que un día, después de cuestionarse mucho , decidió entregar su vida a Jesús y a los hermanos en la Iglesia.

Es bueno querer un sacerdote para la comunidad. Pero en estos últimos diez años ¿cuántos jóvenes salieron de esta comunidad para el seminario o el noviciado? Las comunidades que dan vocaciones siempre tendrán un sacerdote.

 

El artículo completo en portugués lo tenemos en http://blogs.periodistadigital.com/terra-boa.php/2017/08/10/por-que-nao-ser-padre-2

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