PROPUESTAS DE AVANCE EN FRATERNIDAD

Cada cristiano, cada comunidad, cada Fraternidad ha de plantearse cómo seguir dando pasos en su crecimiento, en su seguimiento a Jesús, en su colaboración con la construcción del Reino de Dios.

Presentamos aquí 20 propuestas que pueden ayudarnos a pensar nuevos pasos:

  1. Leer, meditar, compartir, rezar con el Estatuto que define nuestra Fraternidad.
  2. Elaborar y aplicar encuesta de autoevaluación con los rasgos de la vocación común de la Fraternidad que nos sirva para marcar pasos de mejora.
  3. Preparar la renovación anual de la promesa por la Fraternidad y también la promesa para siempre en la Fraternidad (la Opción Definitiva)
  4. Poner en marcha un funcionamiento económico que asuma los gastos internos de la Fraternidad y que colabore con la misión escolapia (Itaka – Escolapios es una excelente manera como ya están haciendo unas cuantas Fraternidades).
  5. Cuidar motivación para la entrada en la Fraternidad: es necesario que llegue a ser una respuesta vocacional (cuidado con las motivaciones laborales).
  6. Reflexionar sobre la posibilidad vocacional de integración jurídica, el escolapio laico.
  7. Trabajar con el modelo de presencia participando en los Equipos locales de presencia y también en el Equipo de Presencia Provincial. Si no existieses, intentar crearlo junto con la Provincia.
  8. Plantear, junto con la Provincia, la puesta en marcha de los ministerios escolapios encomendados a laicos
  9. Elaborar y estudiar en comunidad algunos temas de formación en torno a nuestro modelo eclesial y escolapio
  10. Dar pasos para la incorporación de mayor número de jóvenes a la Fraternidad
  11. Hacer encargos personales desde el Consejo y/o la propia comunidad
  12. Mayor presencia de religiosos en la Fraternidad y de laicos (familia, pareja…)
  13. Reflexionar o renovar lo que supone el compromiso de la entrada de la Fraternidad en Itaka – Escolapios
  14. Reflexionar y animar el papel de los miembros del Consejo de la Fraternidad, de los animadores y de cada miembro de la Fraternidad en su entorno
  15. Asumir el reto de hacer presente la Fraternidad en todas las presencias escolapias.
  16. Soñar juntos, uniendo los cuatro elementos de revitalización: Orden, Fraternidad, Itaka – Escolapios y el Movimiento Calasanz
  17. Trabajar la identidad de comunión, huyendo de las identidades asesinas que sólo piensan en lo particular e impiden lo universal.
  18. Dedicar algún retiro o encuentro fuerte a profundizar en nuestra identidad como Fraternidad: lo significa asumir comunitariamente el carisma y la misión escolapias.
  19. Cuidar la vida de cada pequeña comunidad, su plan de formación, la calidad de sus encuentros…
  20. Descubrir que somos respuesta a la vocación de un Jesús que nos llama a ser sus compañeros y ser enviados a hacer milagros predicando la Buena Nueva.

VIVIR LA FRATERNIDAD ESCOLAPIA

Vivir la Fraternidad escolapia es descubrir que el Padre Dios nos hace sus hijos e hijas y nos regala unos hermanos y hermanas para vivir de acuerdo con su mayor deseo: que seamos felices ahora y para siempre, junto con toda la humanidad.

Quienes descubrimos esto desde la familia escolapia, viendo en Calasanz un padre (así con minúscula) que nos ayuda a descubrir al Padre (con mayúsculas) de cada uno de nosotros y, sobre todo, de los niños y pobres que se convierten en nuestros hermanos… estamos muy cerca de vivir la Fraternidad (así con mayúscula) escolapia: solo falta hacer el compromiso ante el Padre del cielo y los hermanos escolapios (de la Orden y de la Fraternidad) para que quede constancia de nuestro compromiso y para que puedan contar con nosotros.

¡Esto debe ser el tesoro escondido en el campo del que habla el Evangelio!

ESCOLAPIOS 2.1

Con este nombre denominamos nuestra página y las redes vinculadas a ella porque queremos resaltar el nuevo estilo de escolapio que está surgiendo para dar repuesta a la llamada de Dios por medio de las situaciones de nuestro mundo actual.

Queremos ser, somos, un escolapio renovado, para el siglo 21, abriendo nuestra identidad a religiosos y laicos que compartimos desde dos identidades un mismo carisma.

La Vida Consagrada y la Fraternidad, y las demás formas de ser escolapios, son un regalo para tantos niños, jóvenes y adultos que esperan nuestra vida y misión.

AVANZAR CON LA FRATERNIDAD

La vida y misión escolapias tienen una gran oportunidad en la Fraternidad, esa asociación de personas y pequeñas comunidades que asumen el carisma escolapio como la propia vocación.

Cuando nos encontramos en tiempos capitulares donde se van definiendo los equipos y proyectos para los cuatro próximos años es momento de reafirmar nuestro caminar conjunto de religiosos y laicos para seguir respondiendo hoy a las llamadas de Dios a las Escuelas Pías a través de tantas necesidades.

Y la gran oportunidad de la Fraternidad es también un desafío. Desafío para los religiosos que han de ser muy conscientes de que la Fraternidad es también rostro de Calasanz y manos y corazón de las Escuelas Pías. Desafío para la Fraternidad que ha de se seguir dando pasos para asumir esta corresponsabilidad de llevar adelante el sueño de Calasanz.