MANIFIESTO EN EL DÍA DEL VOLUNTARIADO EN ITAKA-ESCOLAPIOS

Coincidiendo con el 9 de marzo día del voluntariado en Itaka Escolapios, se ha elaborado un manifiesto que se enmarca dentro del Año Jubilar Calasancio en que estamos inmersos, y en la especial invitación que recibimos todas las personas que participamos en las Escuelas Pías para vivirlo con alegría e intensidad.

Lo hemos traducido a cinco idiomas (Castellano, inglés, francés, italiano y portugués), en el siguiente enlace podéis acceder a los mismos…

9 marzo, DÍA DEL VOLUNTARIADO EN ITAKA – ESCOLAPIOS

El 9 de marzo de 2001 se constituía oficialmente la Fundación Itaka – Escolapios después de 16 años de camino como asociación. Era un salto cualitativo para dar más consistencia al trabajo que se venía realizando y también para poner más de manifiesto la labor conjunta de la Orden, de la Fraternidad escolapia… ¡y de cientos y miles de personas que colaboraban y siguen colaborando día a día!

Quizá uno de los rasgos más característicos de Itaka – Escolapia sea el voluntariado, las muchas personas que dedican su tiempo, sus bienes, su cariño, su conocimiento, a la buena marcha de la misión de Itaka – Escolapios en el mundo.

Hoy dedicamos este día a todas las personas voluntarias. GRACIAS.

https://www.youtube.com/watch?v=CqA0DtBJ9Jk

Para conocer más, puedes acudir a nuestra web en este apartado: http://www.itakaescolapios.org/que-hacemos/voluntariado/

P. ELÍAS, SE FUE COMO BRISA SUAVE

La diabetes fue la compañera de viaje que fue minando lentamente la frágil salud de nuestro padre Elías hasta que una mañana del 5 de julio, dejó de respirar y recibió el abrazo entrañable del Padre.

Llevaba un tiempo en una comunidad escolapia de Madrid, compartiendo vida y enfermedad con otros hermanos, muy bien atendido por el personal de la casa. Confesaba estar muy conforme con su vida y aceptando con paciencia su debilidad física. Quizá ya esperaba pronto un desenlace final pegado a sus recuerdos del pasado.

Llegó a La Romana un mes de enero de 2003. Yo apenas me estaba adaptando a la nueva realidad como rector y párroco. Recuerdo que tenía con mucha ilusión por comenzar su nueva etapa en Dominicana. Unos días atrás entregaba la parroquia de Santa Rosa en Managua donde duró cerca de tres años. Siempre recordaba con mucho cariño esa comunidad y sobre todo, se emocionaba cuando hablaba del cardenal Obando, el obispo que lo ordenó de sacerdote y que tanto confió en él.

Después de muchos años de servicio en las Escuelas Pías, fue ordenado ya de mayor. Él nos contaba que, desde pequeño siempre quiso ser sacerdote y se esforzó mucho hasta que, venciendo múltiples obstáculos, recibió el ministerio en la catedral de Managua.

Tuve la oportunidad de convivir con él durante diez años en La Romana. Puedo decir, que llegué a conocerle un poco y acogerle como un hermano más que Dios me daba.

Uno de los recuerdos más entrañables que tengo del P. Elías es la  ternura con la que preparaba el pesebre de Navidad y el monumento de jueves santo en la parroquia de Cristo Rey. Le gustaba que quedaran bellos para que la gente pudiera disfrutar. Era un modo especial de mostrar su amor a la Iglesia, a la gente.

Guardaba en su habitación muchos recuerdos –sólo Dios podría hacer un buen inventario-. El solideo que le firmó en cardenal Obando, el cáliz que le regaló el cura de su pueblo natal, la colección de estolas, su hábito escolapio y muchas fotos de los mejores momentos de su larga vida.

Le recordamos con su mejor cara, con sus refranes y sus bromas irónicas. Lo podemos ver disfrutando del jardín que con tanto cariño hizo en la parroquia; pero sobre todo, le recordaremos celebrando la Eucaristía , la gran pasión de su vida.

Se nos fue poco a poco, suavemente,  como la brisa suave que el profeta Elías sintió en el monte.

Que Dios acoja a este buen hermano y sacerdote escolapio.

Javier Alonso

(tomado de https://centroamericaribeschp.com/2016/07/06/como-una-brisa-suave/)