ECOS DEL ENCUENTRO “CALASANZ NOS UNES EN FRATERNIDAD”

 

Cuando ha pasado ya casi una semana de la finalización de la Primera Asamblea general de la Fraternidad y encuentro de responsables de IC – MC siguen llegando ecos y el regusto de ese momento escolapio: la llegada a los lugares de origen con los comentarios que provocan, los recuerdos de tantos rostros, el intuir el mucho camino que queda por delante, los ánimos tomados en estos días, el acercamiento a la rica y variada realidad escolapia… ¡Tantas cosas!

Tan sólo una doble palabra: hemos de seguir construyendo fraternidad actuando como hermanos de todos y hemos de recordar al Padre que nos ha dado el regalo de los hermanos.

CARTA ABIERTA

CARTA ABIERTA A QUIENES CONFORMAMOS LAS ESCUELAS PÍAS

Estimados religiosos escolapios, miembros de la Fraternidad Escolapia, personas que compartís la misión escolapia, colaboradores y colaboradoras:

Durante la última semana de julio, hemos celebrado en Peralta de la Sal, bajo la presidencia del P. General, la I Asamblea de la Fraternidad General y el Encuentro de Responsables de Integración Carismática y Misión Compartida de la Orden.

Lo primero que os queremos comunicar es nuestro gozo y alegría. Han sido unos días de intensa reflexión, de trabajo y, también, de una profunda vivencia de comunión. En estos días hemos conocido mejor los esfuerzos que muchos religiosos y laicos escolapios están realizando en todo el mundo para fortalecer el sujeto escolapio que lleva adelante nuestra misión, allá donde el Espíritu nos ha llamado.

Hemos constatado con gozo que miles de personas, religiosos, laicos y laicas, han recibido de Dios el don y la tarea de seguir a Jesucristo continuando la Misión de José de Calasanz, cada uno según su vocación específica. Muchas personas, lo hacen junto con los religiosos escolapios, desde su pertenencia a alguna de las nueve Fraternidades Escolapias que hoy existen en otras tantas demarcaciones de la Orden. Otras lo hacen desde su deseo de compartir la misión escolapia y colaborar en diversas plataformas de educación formal y no formal, según las modalidades del Proyecto Institucional del Laicado, que la Orden puso en marcha hace ya dieciocho años.

Nos encontramos con alegría, que el testimonio de fe y perseverancia que han dado a lo largo de la Historia tantos religiosos escolapios, ha dado un abundante y diverso fruto en todo el mundo. Además de las necesarias vocaciones religiosas escolapias, han surgido multitud de vocaciones escolapias en personas que desean ser seguidoras de Calasanz desde su propia vocación laical.

De este modo, descubrimos que las Escuelas Pías que asumen la tarea encomendada por Dios y la Iglesia a nuestro fundador, hoy las conformamos una Orden centenaria que sigue recreándose en nuevos lugares, junto con una Fraternidad que, aun dando sus primeros pasos, quiere aportar lo mejor de sí para sumar fuerzas en donde sea preciso, así como muchas personas que comparten la misión y colaboran con nosotras y nosotros en lo que es común a todos: el convencimiento de que nos encontramos con el mismo Dios en las niñas y niños, especialmente en los más necesitados, cuando nos convertimos en sus instrumentos para llevarles amor y futuro. Esta comunión, que ha sido impulsada por cada Capítulo General desde el Concilio, es, sin duda, gracia de Dios, pero ha sido forjada tenazmente a través de estos años por numerosos religiosos, laicos y laicas que han hecho de ella su propia vocación.

Después de esta I Asamblea, el Consejo General de la Fraternidad elegido, junto con el Secretariado General de Integración Carismática y Misión Compartida, asume por los próximos seis años la tarea de profundizar en el camino recorrido. Para ello debe conformarse como un equipo que pueda acompañar a las Fraternidades que van surgiendo, así como ser una interlocución válida de la Congregación General y los Secretariados Generales para impulsar nuestro proyecto común.

En este sentido, son varios los ámbitos donde esta colaboración es necesaria y puede ser muy fructífera: es necesario seguir extendiendo el conocimiento de las opciones de la Orden y su Proyecto Institucional del Laicado entre todos los religiosos y laicos interesados en compartir nuestra misión. Es preciso diseñar y desarrollar juntos procesos de formación en clave de identidad escolapia para religiosos y laicos en los que aparezcan con claridad las claves de este proyecto común.

La propuesta de definir conjuntamente, donde sea posible, Proyectos de Presencia Escolapia en que se explicite con coherencia el papel de las comunidades religiosas, de la Fraternidad, de los equipos de Misión Compartida  y de las diversas plataformas de Misión, puede ser una forma de poner en práctica los deseos de comunión que se proponen.

En estos proyectos de presencia escolapia, debe ser una referencia ineludible el horizonte de conformar en todos los lugares donde estamos presentes, una Comunidad Cristiana Escolapia, con las comunidades religiosas y  de la Fraternidad en el corazón de la misma, donde se dé cabida a todas las personas que quieran compartir y celebrar su fe en la Eucaristía, donde los procesos de pastoral, especialmente del Movimiento Calasanz, vean su desembocadura natural, donde los jóvenes que se plantean la vocación religiosa y la pertenencia a la Fraternidad puedan tener un espacio donde crecer vocacionalmente, donde se puedan suscitar los ministerios escolapios necesarios para el mejor desarrollo de nuestra misión.…

En esta semana de encuentro hemos comprobado también el alcance de la Fundación Itaka-Escolapios como realización concreta de la Misión Compartida institucional entre la Orden y la Fraternidad. Estamos convencidos que esta plataforma está dando buenos frutos en nuestro empeño compartido de hacer crecer la presencia y la misión escolapia en todo el mundo. Del mismo modo, constatamos la importancia de la puesta en marcha del Movimiento Calasanz en muchos lugares. Esta propuesta de la Orden está permitiendo configurar procesos pastorales completos que propician la desembocadura en la Fraternidad y en la vida religiosa escolapia, ofreciendo a los niños, jóvenes y adultos una inserción en la Iglesia con identidad escolapia.

Seguir construyendo estas Escuelas Pías en clave de comunión es tarea de todas y todos. Esta I Asamblea de la Fraternidad General ha sido un paso significativo, pero es preciso seguir trabajando y comprometiéndose en este ilusionante proyecto.

No queremos terminar sin agradecer el trabajo y la dedicación del Consejo General Provisional durante estos últimos años, que entre otros logros, ha hecho posible la celebración de esta I Asamblea.

Ponemos en manos de Dios nuestros sueños y pedimos que Calasanz nos siga señalando el camino y María, nuestra Madre, nos acompañe y nos proteja siempre. Así sea.

Peralta de la Sal, 31 de julio de 2014.

Participantes en la I ASAMBLEA DE LA FRATERNIDAD GENERAL Y ENCUENTRO DE MISIÓN COMPARTIDA E INTEGRACIÓN CARISMÁTICA

CONSTRUIR LA CULTURA VOCACIONAL

Encuentro del equipo de Cultura Vocacional

En Peralta de la Sal nos hemos reunido durante estos días 1-3 de agosto el equipo que analiza y reflexiona sobre la Cultura Vocacional en la Orden. El grupo está compuesto por Tomasz Abramowicz, Jesús Elizari, Aljun Maglanglit, Juan Pablo Anduquia, Paco Anaya, Juan Carlos de la Riva, Józef Tarnawski y Pedro Aguado. 

Después de haber visitado la mayoría de las demarcaciones de la misma durante los meses anteriores, dialogando con las congregaciones provinciales, los equipos impulsores de la pastoral vocacional y otras instancias, y con el documento recientemente publicado por la Congregación General como telón de fondo, vamos dedicando varias sesiones para poner en común nuestras percepciones y reflexiones al respecto.
Se trata de un trabajo pre-capitular que busca marcar orientaciones para la orden, detectar puntos débiles y diseñar estrategias para hacer de lo vocacional un gran eje transversal que atraviese toda la vida de las Escuelas Pías, tanto ad intra como ad extra.
Las primeras sesiones se han destinado a dialogar sobre la situación de las diferentes demarcaciones, para pasar a una segunda parte con sesiones más reflexivas y creativas que aporten luz sobre diversas áreas: el religioso escolapio y la cultura vocacional, la comunidad y la cultura vocacional, la misión desde este punto de vista, la pastoral vocacional específica, los dinamismos de demarcación y de orden…
La sensación que todos tenemos es la de estar abordando un punto nuclear de nuestra vida escolapia, en el que nos jugamos mucho de nuestro auténtico ser y hacer como religiosos, extendiendo esta inquietud también a todos los laicos que nos acompañan en la vida y misión escolapias.

Profesión Solemne de Nicolás Zunún

El 25 de julio, en el oratorio de San Pantaleo, Nicolás Zunún emitió sus votos perpetuos ante el P. General.

Tras su juventud, que transcurrió en Guatemala, cuando el país estaba sacudido por la guerra civil, Nicolás viajó a Estados Unidos en busca de trabajo.
Allí lo esperaba la llamada de Dios a la vida religiosa, concretada en el momento en que entró en contacto con el Instituto Pastoral del Sudeste (SEPI) y su sede central en Miami. Se trata de una propuesta formativa e integradora de los Obispos estadounidenses dirigida a los hispanos, ideada y puesta en práctica por los escolapios.
Este recorrido, cuya siguiente etapa fue la formación inicial hecha en la Provincia de México, fue para Nicolás el primer motivo, entre otros muchos, del sentido “gracias” que quiso expresar públicamente al final de la celebración.
Otro motivo de agradecimiento fue para él la propia constitución de la asamblea que le acompañó, formada por escolapios de todo el mundo, participantes como él en el encuentro formativo para profesos de solemnes. Durante la eucaristía, cada uno de ellos renovó públicamente su profesión religiosa.
Participaron también en la celebración algunas MM. Escolapias, el P. Fernando Negro, Provincial de USA-PR, y la comunidad de la Casa General.
El P. General, en su homilía, subrayó que la profesión de Nicolás se ha convertido para la Orden en una nueva llamada a la misión, esta vez en Guatemala, país en donde todavía no estamos presentes.
P. Mateusz Pindelski en www.escolapios.net