He descubierto la manera definitiva de servir a Dios…

Con este título nos dirige el P. General su habitual carta de cada mes a los hermanos.

Como siempre es una sencilla e interesante aportación a cuantos queremos seguir a Jesús en las Escuelas Pías.

La podemos encontrar, junto con las cartas anteriores, en:

http://www.escolapios.net/es-ES/Actualidad/Salutatio/Carta-a-los-Hermanos.aspx

Brevísima historia de nuestras misiones escolapias

En 1950 Vasconia fundaba en Japón. En 1963, Cataluña lo hacía en Senegal. Los de la Tercera Demarcación lo hacían en 1979 en Guinea Ecuatorial. Y otros lugares más.

En 1984 el P. General José Mª Balcells, retaba, conminaba a cada Provincia Escolapia a establecer al menos una Misión, que eligieran lugar en el mundo. Y hubo respuestas rápidas. En 1987 los de Aragón fundaban en Camerún. En 1992 los de Andalucía se establecen en Bolivia. En 1994, Argentina va a la India.  En 1995, los de Italia van a Gabón, y los de Japón fundan en Filipinas.

Y en 25 años algo maravilloso se ha producido. Con la semilla sembrada y el agua vertida, Dios ha hecho crecer su Reino entre nosotros. Ha sido, y sigue siendo, con la entrega a los pobres de los que allí fueron y están, su amor silencioso y abnegado, que contagiaron allí a otros jóvenes que han recogido la antorcha de la fe y del carisma calasancio. Es maravilloso oírles a estos jóvenes sentir con la Iglesia y con Calasanz, vibrar y soñar con la utopía evangélica que a nosotros, los veteranos, nos entusiasmó. Patrias distintas, razas distintas, lenguas distintas: pero un mismo ideal, un mismo amor, un mismo carisma, un mismo Espíritu que sigue actuando en todos.

Es bueno ver la obra del Señor en estos pocos años. Es sólo un resumen global de lo que ocurre en sólo esas pocas Misiones que he citado:

Hay en ellas 242 escolapios, casi todos nativos, repartidos en 32 comunidades. De ellos, 110 son sacerdotes y 120 juniores haciendo los estudios filosófico-teológicos.  Hay 4 Noviciados y 6 Junioratos.

Están llevando adelante, y mayoría de los edificios han sido construidos por ellos:   45 Escuelas y 3 internados;  17 parroquias, a la vez que atienden a otras iglesias en poblados (sólo en Camerún, 18);  21 Centros Culturales.  Y todo lo que ello supone: alfabetización, atención pastoral, promoción de la mujer, comunidades cristianas, escuelas agropecuarias, atención sanitaria, dar de comer en las escuelas…

Hoy tenemos que hablar también de misiones en un nuevo sentido: el de nueva evangelización para los países supuestamente cristianos “de siempre” y en la interculturalidad presente en todos los países y demarcaciones escolapias, donde estamos ya conviviendo y siendo enviados de unos países a otros con una mentalidad ya de Orden.

¡Bendito sea el Señor, porque ha hecho maravillas con los humildes y sencillos, a quienes el gran mundo ignora! ¡Demos gracias a Dios!

Ha fallecido Pedro Lasheras

Cuando todavía nos está resonando la celebración de la Pascua, nos llega la noticia del fallecimiento de Pedro Lasheras en Santiago de Chile: él acaba de vivir su Pascua hace unas horas.

Ha sido una vida entregada a Jesús y a las Escuelas Pías: en Pamplona, en Bilbao, en Tolosa, en Caracas y Venezuela, en Cochabamba y Bolivia… cuando iniciaba una nueva etapa en Chile le ha tocado el paso de entrega definitivo.

Oramos por él.

VII retiro anual de laicos escolapios en México

Una verdadera fiesta de hermandad y comunión se vivió en la Casa de “ La Nueva Esperanza” en  Puebla los días 16 y 17 de marzo, ya que se llevó a cabo nuestro retiro anual de laicos, en esta ocasión revistió especial importancia debido a la presencia del     P. Juan Jaime Escobar quien con un extraordinario carisma nos condujo en una serie de reflexiones, muy apropiadas para prepararnos en la integración de la próxima Fraternidad Escolapia de México.

“ Vayamos con Él” , tema central del retiro, meditando como  a semejanza de los Apóstoles, Dios llamó a los que quiso…de la misma forma, ahora nos llama a asumir un compromiso más serio, más fuerte con nuestras obras, con la Orden y con Dios. Se trabajó en tres momentos, tres reflexiones : El nombre que Tú me diste, En la mirada del amor y Apártate de mí que soy pecador. Compartió las misiones de un Laico Escolapio: Anunciar el evangelio , expulsar el mal, rebelarnos contra el mal, sostenidos por un enamoramiento con el Señor. Además de extender la invitación a los fieles a engrandecer la misericordia del Señor. Recordándonos lo que Dios es capaz de hacer por amor, subir a la cruz y darse por nosotros. Hemos visto la gloria de Dios que lo invisible lo ha hecho visible.  Se realizó un trabajo de reflexión individual con algunas citas bíblicas  y un compartir en Comunidades. Al final, terminamos el día con una oración contemplativa disfrutando la mirada del amor. El cierre fue más hermoso todavía con la misa del domingo, oficiada por el  P. Juan Jaime Escobar, P. Natalio Salazar y el P. Juan Antonio Domínguez, en la homilía se habló de la grandeza de Dios al perdonar y no juzgar, el P. Juan Jaime recalcó “Dios no se cansa nunca de perdonar, somos nosotros los que nos cansamos de pedirle el perdón, palabras que conmovieron y movieron a todas las Comunidades: Puebla, Oaxaca, Veracruz, Apizaco y  Santa Anna. En la misa se entregaron como ofrenda las cartas dirigidas al P. Provincial Emmanuel Suárez S. donde le manifestamos nuestro deseo de ser parte de la Fraternidad. Dimos por terminado, regresando a nuestras obras con fuerzas renovadas. Agradecemos profundamente a  los Escolapios su asistencia muy valiosa y las Comunidades. Lamentamos mucho la ausencia de la Parroquia de Tlalcoligia, Hogares México, Celaya, los formandos y los juniores, creo que era una excelente oportunidad de compartir como hermanos que somos y trabajar en nuestra formación. Nos vemos si Dios lo permite el 11 de mayo en Apizaco, habrá una fiesta Escolapia con la naciente Fraternidad.

“Niégate a ti mismo, carga tu cruz y sigue a Jesús”

Norma Leyva S.  Secretariado Provincial de Laicos.

 

Secretariado laicos
Secretariado laicos

 

2 abril: día de las misiones escolapias

El 2 de abril de 1631, en plena expansión de la Orden, con 280 escolapios en total y el gran problema de la formación acelerada de sus vocaciones, Calasanz  no duda en enviar a 8 religiosos a un país de misión, en Moravia (=Checoslovaquia), a Nikolsburg, dominada por los luteranos. Había que extender la educación a todos, incluidos los luteranos.

En estos tiempos de restructuración de Provincias, es bueno recordar las actitudes de Calasanz. Cuando hace este envío usa la más pura interdemarcacionalidad y la utopía del vidente: uno era español (sacerdote), dos alemanes (sacerdote y ¡novicio!), cinco italianos (1 sacerdote, 1 junior, 2 hermanos y 1 novicio). O a Calasanz le faltaba cordura, o ahora a nosotros nos sobran miedos.

Llegan a Nikolsburg el dos de junio, y el día 20 abren las escuelas. Al año siguiente el cardenal Dietrichstein, que era quien les había llamado, emprende la construcción de un gran colegio.

Vivimos un momento de profunda sensibilidad misionera que es preciso revitalizar cada día. Por eso, hoy especialmente, les llevamos en el corazón y oramos por ellos al Padre.