Comienza el Movimiento Calasanz

Las Escuelas Pías, para impulsar la pastoral en proceso desde las edades infantiles hasta las adultas, pone en marcha el Movimiento Calasanz en todas las demarcaciones, países y localidades donde los escolapios estamos presentes y lo vemos posible.

Se trata, como se indica en los documentos adjuntos, de una red de acción pastoral y de grupos de carácter internacional que nos sentimos unidos en el seguimiento de Jesús de Nazaret al estilo de Calasanz.http://www.escolapiosemaus.org/datos//escolapios21/MCalansazENGFRAITAESP.pdf

Escolapios laicos: integración carismática y jurídica

El 10 de junio de 2002 nacía una nueva vocación en las Escuelas Pías: el escolapio laico.
En aquel momento eran siete las personas que daban este paso. Hoy los siete han hecho su promesa definitiva y nueve más están viviendo su vocación como escolapios laicos en la etapa todavía temporal.
El escolapio laico es la concreción de la integración carismática y jurídica que la Orden presentaba como una de las modalidades abiertas para la participación en las Escuelas Pías.
A petición del P. General, después de cumplirse diez años de este acontecimiento, se publicó en Papiro una reflexión sobre esta experiencia.
Lo podemos encontrar en este enlace:
http://www.itakaescolapios.org/pdf-sender.php?file=wp-content/uploads/2012/07/190-ESCOLAPIOS-LAICOS.pdf

Documentos oficiales de la Orden

Conviene tener claro cuáles son los documentos oficiales en vigor de la Orden que son la referencia en cuanto a la participación del laicado en las Escuelas Pías. Son los siguientes:

1.      El proyecto institucional del laicado vigente en la actualidad se recoge en el documento “El laicado en las Escuelas Pías” del Capítulo General de 1997. En este escrito se establece el marco de participación en las Escuelas Pías y las líneas de actuación fundamentales con el laicado.
2.      Este proyecto institucional se concreta en el “Directorio del laicado” de la Congregación General aprobado “ad experimentum” en 2004, sustituyendo al Directorio de la anterior Congregación General en 2001. A la vez que ricas y necesarias concreciones, se introducen algunas modificaciones en nombres y contenidos que conviene clarificar buscando siempre la referencia en el documento capitular. El Capítulo General de 2009 mantuvo el carácter experimental de este documento.
3.      Para la integración carismática es preciso buscar orientación en “El carisma escolapio” del Capítulo General de 1997 donde se define el contenido de nuestro carisma.
4.       Clarificación de la identidad del religioso y del laico escolapios” de la Congregación General en 1999 surge como petición del Capítulo para evitar confusiones vocacionales al hablar de un carisma compartido. Ofrece una interesante reflexión para las modalidades de integración carismática.
5.      La Fraternidad de las Escuelas Pías” es un documento de la Congregación General de 2011. Sustituye al primer documento sobre la Fraternidad, que databa de 1988. Presenta la Fraternidad Escolapia como una propuesta institucional de Integración Carismática en las Escuelas Pías.
6.      Destacar los títulos anteriores no hace olvidar las “Constituciones y Reglas comunes” de 2004, siempre referencia central escolapia, donde hay algunas alusiones al laicado y a la participación en la vida de la Orden.

Estos documentos los podemos encontrar en http://www.escolapiosemaus.org/defaultcont.php?idpresencia=&idcolegio=&idmodelo=18&idtipocontenido=180&idtree=872&tr_idtree=872&idpresenciacolegio1=

Junto a estos documentos fundamentales, es preciso citar los Estatutos de las distintas demarcaciones, los documentos que definen a las Fraternidades actuales, algunas interesantes experiencias de integración carismática y jurídica (escolapios laicos, Fundación Itaka – Escolapios, ministerios escolapios conferidos a laicos, etc.), así como abundantes materiales de formación que se utilizan en distintos lugares escolapios para avanzar en la integración carismática y la misión compartida.
Es preciso citar también documentos de la Orden en los últimos años, publicaciones escolapias, ricas experiencias vividas ya en nuestro entorno, materiales utilizados en el camino hacia la Fraternidad en distintos lugares, documentos eclesiales, aportaciones de otras congregaciones religiosas, etc.