UNA PREGUNTA EN ESTE MES DE CALASANZ

Cuando hay millones de niños sin escuela,
cuando son multitud los jóvenes que piden acompañamiento para situarse y ser felices en la vida,
cuando nuestra humanidad clama por un cambio social,
hay una pregunta que podemos y debemos hacernos cada uno:
¿QUÉ PUEDO HACER YO?

La respuesta, si se hace ante Dios y ante la humanidad, no tarda en llegar.

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