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IDENTIDAD DEL RELIGIOSO ESCOLAPIO

Uno de los núcleos centrales del próximo Capítulo es reflexionar sobre el escolapio que necesitamos. Una humilde aportación puede ser la sitguiente: necesitamos escolapios que…

  1. Tengan una cercana y sostenida relación con Jesucristo, que ha partido de la experiencia del encuentro personal y que sigue viva en la oración, los sacramentos, los momentos cuidados de mayor intensidad…
  2. Sean pobres, no porque pasen necesidad (ojalá nadie pasara por ello) sino porque lo comparten todo, porque cada vez tienen menos necesidad de cosas.
  3. Sean castos,  con su afectividad centrada en Jesús, en la comunidad, en la misión, en los pobres.
  4. Sean obedientes, con la humildad suficiente para saber que solos no pueden descubrir la voluntad del Señor y necesitan de la mediación de la comunidad y del Superior para ello.
  5. Vivan la fraternidad, descubriendo a cada miembro de la comunidad como el regalo de un hermano, a veces cercano y querido, a veces necesitado de mi ayuda… y siempre hermano. Vivir la comunidad también desde la historia, desde los escolapios que han hecho posible esta Orden.
  6. Vivan centrados en la misión que les haya sido encomendada, con espíritu de servicio, de formación permanente, de dedicación plena.
  7. En constante formación permanente, sabiendo que siempre pueden mejorar y que siempre está la tentación de pensar que ya no se necesita más preparación ni cambio.
  8. En actitud de convocar, porque se ha descubierto el tesoro de la vida y no se puede guardar… y por ello se invita a otros a ser religioso, a ser de la Fraternidad, a colaborar en la misión, a participar en las obras…
  9. Con talante de aceptación de los reveses de la vida, de las dificultades de cada día, de las limitaciones propias…
  10. Compartiendo con el laicado la vida, la espiritualidad, la misión, el carisma… especialmente con la Fraternidad que es el gran regalo del Espíritu en estos tiempos y también con todas las personas próximas que lo desean.

Ese podría ser un buen decálogo para ser felices, para responder hoy al Espíritu y a la misión encomendada.

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