Un libro interesante: el precio de la desigualdad

“El 1 % de la población disfruta de las mejores viviendas, la mejor educación, los mejores médicos y el mejor nivel de vida, pero hay una cosa que el dinero no puede comprar: la comprensión de que su destino está ligado a cómo vive el otro 99 %. A lo largo de la historia esto es algo que esa minoría solo ha logrado entender… cuando ya era demasiado tarde. Las consecuencias de la desigualdad son conocidas: altos índices de criminalidad, problemas sanitarios, menores niveles de educación, de cohesión social y de esperanza de vida. Pero ¿cuáles son sus causas, por qué está creciendo con tanta rapidez y cuál es su efecto sobre la economía? El precio de la desigualdad proporciona las esperadas respuestas a estas apremiantes cuestiones en una de las más brillantes contribuciones de un economista al debate público de los últimos años. El premio Nobel Joseph Stiglitz muestra cómo los mercados por sí solos no son ni eficientes ni estables y tienden a acumular la riqueza en manos de unos pocos más que a promover la competencia. Revela además cómo las políticas de gobiernos e instituciones son propensas a acentuar esta tendencia, influyendo sobre los mercados en modos que[…]”

Podemos ver un vídeo en http://es.euronews.com/2012/09/13/joseph-stiglitz-el-precio-de-la-desigualdad/

Alégrate x 50. Viviendo la Pascua escolapia en red

CONFEANDO, se ha convertido en la primera experiencia de Pascua Escolapia en Red. Desde diferentes puntos del mundo hemos podido compartir nuestras vivencias pascuales a través de twitter. Ahora, la propuesta es seguir haciéndolo a través de ALÉGRATE x 50 durante los cincuenta días de Pascua, previos a Pentecostés. Están llamados a participar adultos y especialmente jóvenes dispuestos a dar testimonio sobre lo vivido en la Pascua y concretado en la vida cotidiana.

La iniciativa cuenta además con jóvenes de las provincias escolapias de Eamús-Aragón, Betania y Centroamérica-Caribe.

Cada día, los testimonios se distribuirán a través de la web www.confeando.es y del twitter @confeando, además de diferentes páginas de facebook y otros enlaces.

Si quieres más información puedes acceder a la web www.confeando.es o escribir a alegratex50@gmil.com

Haciendo juntos el Camino de la Pascua!!!!

He descubierto la manera definitiva de servir a Dios…

Con este título nos dirige el P. General su habitual carta de cada mes a los hermanos.

Como siempre es una sencilla e interesante aportación a cuantos queremos seguir a Jesús en las Escuelas Pías.

La podemos encontrar, junto con las cartas anteriores, en:

http://www.escolapios.net/es-ES/Actualidad/Salutatio/Carta-a-los-Hermanos.aspx

Brevísima historia de nuestras misiones escolapias

En 1950 Vasconia fundaba en Japón. En 1963, Cataluña lo hacía en Senegal. Los de la Tercera Demarcación lo hacían en 1979 en Guinea Ecuatorial. Y otros lugares más.

En 1984 el P. General José Mª Balcells, retaba, conminaba a cada Provincia Escolapia a establecer al menos una Misión, que eligieran lugar en el mundo. Y hubo respuestas rápidas. En 1987 los de Aragón fundaban en Camerún. En 1992 los de Andalucía se establecen en Bolivia. En 1994, Argentina va a la India.  En 1995, los de Italia van a Gabón, y los de Japón fundan en Filipinas.

Y en 25 años algo maravilloso se ha producido. Con la semilla sembrada y el agua vertida, Dios ha hecho crecer su Reino entre nosotros. Ha sido, y sigue siendo, con la entrega a los pobres de los que allí fueron y están, su amor silencioso y abnegado, que contagiaron allí a otros jóvenes que han recogido la antorcha de la fe y del carisma calasancio. Es maravilloso oírles a estos jóvenes sentir con la Iglesia y con Calasanz, vibrar y soñar con la utopía evangélica que a nosotros, los veteranos, nos entusiasmó. Patrias distintas, razas distintas, lenguas distintas: pero un mismo ideal, un mismo amor, un mismo carisma, un mismo Espíritu que sigue actuando en todos.

Es bueno ver la obra del Señor en estos pocos años. Es sólo un resumen global de lo que ocurre en sólo esas pocas Misiones que he citado:

Hay en ellas 242 escolapios, casi todos nativos, repartidos en 32 comunidades. De ellos, 110 son sacerdotes y 120 juniores haciendo los estudios filosófico-teológicos.  Hay 4 Noviciados y 6 Junioratos.

Están llevando adelante, y mayoría de los edificios han sido construidos por ellos:   45 Escuelas y 3 internados;  17 parroquias, a la vez que atienden a otras iglesias en poblados (sólo en Camerún, 18);  21 Centros Culturales.  Y todo lo que ello supone: alfabetización, atención pastoral, promoción de la mujer, comunidades cristianas, escuelas agropecuarias, atención sanitaria, dar de comer en las escuelas…

Hoy tenemos que hablar también de misiones en un nuevo sentido: el de nueva evangelización para los países supuestamente cristianos “de siempre” y en la interculturalidad presente en todos los países y demarcaciones escolapias, donde estamos ya conviviendo y siendo enviados de unos países a otros con una mentalidad ya de Orden.

¡Bendito sea el Señor, porque ha hecho maravillas con los humildes y sencillos, a quienes el gran mundo ignora! ¡Demos gracias a Dios!

2 abril: día de las misiones escolapias

El 2 de abril de 1631, en plena expansión de la Orden, con 280 escolapios en total y el gran problema de la formación acelerada de sus vocaciones, Calasanz  no duda en enviar a 8 religiosos a un país de misión, en Moravia (=Checoslovaquia), a Nikolsburg, dominada por los luteranos. Había que extender la educación a todos, incluidos los luteranos.

En estos tiempos de restructuración de Provincias, es bueno recordar las actitudes de Calasanz. Cuando hace este envío usa la más pura interdemarcacionalidad y la utopía del vidente: uno era español (sacerdote), dos alemanes (sacerdote y ¡novicio!), cinco italianos (1 sacerdote, 1 junior, 2 hermanos y 1 novicio). O a Calasanz le faltaba cordura, o ahora a nosotros nos sobran miedos.

Llegan a Nikolsburg el dos de junio, y el día 20 abren las escuelas. Al año siguiente el cardenal Dietrichstein, que era quien les había llamado, emprende la construcción de un gran colegio.

Vivimos un momento de profunda sensibilidad misionera que es preciso revitalizar cada día. Por eso, hoy especialmente, les llevamos en el corazón y oramos por ellos al Padre.