Reto 8. Un proyecto compartido

La Provincia y la Fraternidad, si caminan profundamente juntas, hacen avanzar mucho la misión escolapia en cada lugar y ellas mismas se enriquecen en la necesaria revitalización espiritual y comunitaria.
Una importante ayuda para este caminar conjunto será el orientarse de forma conjunta con un proyecto compartido que incluya la globalidad de la presencia escolapia en cada lugar y en la propia demarcación.
Si conseguimos un proyecto de presencia escolapia en cada lugar que indique las líneas fundamentales de actuación y lo acompañamos por un equipo de presencia también compartido que lo vaya dirigiendo habremos dado un paso de gigante para el impulso de la misión escolapia y para el crecimiento de la Provincia y de la Fraternidad.
El desafío ahora es llegar a elaborar y compartir estas líneas clave en un proyecto compartido.

La vida y la misión se apoyan mutuamente, al igual que la comunidad y la misión o la Provincia y la Fraternidad

Recordamos los diez retos que estamos abordando y que trabajaremos a fondo en la I Asamblea de la Fraternidad General en Peralta en julio de 2014

PARA LA PERVIVENCIA Y FORTALECIMIENTO
1.Claridad en la identidad y funcionamiento de la Fraternidad y sus miembros.
2.Lugar real en la Demarcación donde compartir espiritualidad, vida y misión
3.Participación adecuada de los religiosos en la Fraternidad
4.Flujo de nuevas incorporaciones
5.Participación en la Fraternidad local, demarcacional y general.

 

PARA AVANZAR MÁS JUNTO CON LA DEMARCACIÓN ESCOLAPIA Y LA ORDEN
6.Impulso de la diversidad vocacional
7.Ministerios escolapios de forma compartida entre la Demarcación y Fraternidad
8.Modelo de presencia escolapia de todos los ámbitos en un proyecto compartido
9.Movimiento Calasanz
10.Plantear la participación en Itaka – Escolapios.

Reto 7. Ministerios escolapios compartidos

La comunidad es para la misión, al igual que la Iglesia, la Orden y la misma Fraternidad. La convocatoria a vivir como hermanos e hijos es fundamental, pero está siempre al servicio de la misión de transmitir la Buena Nueva y crear el Reino de Dios en medio de nuestro mundo.
La forma concreta que tenemos para ello los escolapios es llevar adelante la misión escolapia, nuestro ministerio específico.
El ministerio escolapio es educativo, evangelizador y transformador.
Conviene que destaquemos a algunas personas para que asuman con más fuerza estos ministerios. Los religiosos ya lo hacen, la mayoría con el ministerio presbiteral y todos con los ministerios escolapios de la educación y atención a los pobres. También es posible, y muy real ya, en la Fraternidad con encomiendas ministeriales a laicos y laicas concretas.
Invitar a hermanos y hermanas de la Fraternidad a asumir el ministerio laico de pastoral, el ministerio de la educación cristiana o el ministerio de la transformación social es un paso que la Fraternidad, junto con la Demarcación, han de plantearse para seguir creciendo en la calidad y cantidad de la misión escolapia y para crecer como comunidad ministerial.

Recordamos los diez retos que estamos abordando y que trabajaremos a fondo en la I Asamblea de la Fraternidad General en Peralta en julio de 2014

PARA LA PERVIVENCIA Y FORTALECIMIENTO
1.Claridad en la identidad y funcionamiento de la Fraternidad y sus miembros.
2.Lugar real en la Demarcación donde compartir espiritualidad, vida y misión
3.Participación adecuada de los religiosos en la Fraternidad
4.Flujo de nuevas incorporaciones
5.Participación en la Fraternidad local, demarcacional y general.

 

PARA AVANZAR MÁS JUNTO CON LA DEMARCACIÓN ESCOLAPIA Y LA ORDEN
6.Impulso de la diversidad vocacional
7.Ministerios escolapios de forma compartida entre la Demarcación y Fraternidad
8.Modelo de presencia escolapia de todos los ámbitos en un proyecto compartido
9.Movimiento Calasanz
10.Plantear la participación en Itaka – Escolapios.

Reto 6. Diversidad vocacional

San Pablo expresa con gran belleza y profundidad la importancia de los carismas con la imagen del cuerpo: cada miembro del cuerpo es diferente y aporta su especificidad al conjunto. Nadie es nada separado del cuerpo, ni el cuerpo es posible sin sus diferentes órganos. Nadie es más ni menos, pues todos son importantes para el bien común.
Esta evidencia ha de hacerse palpable en la Fraternidad.
Hay una vocación común, unos rasgos que todos compartismo: el seguir a Jesús en comunidad desde las huellas de Calasanz.
Cada uno es único y es llamado por el Señor a seguir su vocación: religiosos o laicos, con una u otra profesión, con distintas sensibilidades y cualidades,… No basta la vocación común, sino que además cada cual ha de ser fiel a lo que Dios y los demás esperan de él.
Conviene que vayan cristalizando algunas vocaciones en la Fraternidad: la vida religiosa, la familia cristiana, la misión educativa escolapia, los escolapios laicos, algunos ministerios necesarios que tengan su cariz vocacional,… sabiendo que siempre la diversidad vocacional es mayor de lo que nos podamos imaginar, pues viene del mismo Dios.
Valorar las distintas vocaciones, cuidarlas, ponerlas siempre al servicio de la comunidad y la misión, son tareas claves para que una Fraternidad siga avanzando.

Recordamos los diez retos que estamos abordando y que trabajaremos a fondo en la I Asamblea de la Fraternidad General en Peralta en julio de 2014

PARA LA PERVIVENCIA Y FORTALECIMIENTO 
1.Claridad en la identidad y funcionamiento de la Fraternidad y sus miembros. 
2.Lugar real en la Demarcación donde compartir espiritualidad, vida y misión 
3.Participación adecuada de los religiosos en la Fraternidad 
4.Flujo de nuevas incorporaciones 
5.Participación en la Fraternidad local, demarcacional y general. 

PARA AVANZAR MÁS JUNTO CON LA DEMARCACIÓN ESCOLAPIA Y LA ORDEN 
6.Impulso de la diversidad vocacional 
7.Ministerios escolapios de forma compartida entre la Demarcación y Fraternidad 
8.Modelo de presencia escolapia de todos los ámbitos en un proyecto compartido 
9.Movimiento Calasanz 
10.Plantear la participación en Itaka – Escolapios. 

Reto 5. Fraternidad local, provincial, general

El gran tesoro de la pequeña comunidad cristiana tiene un riesgo y una tentación permanente: encerrarse y convertirse en un grupo cerrado.

Nuestra Iglesia se define católica, universal. Y no puede ser de otra manera pues quien la constituye es el Padre que quiere unidos a todos sus hijos, que nos quiere hermanos.
Así también la Fraternidad se basa en la asociación de pequeñas comunidades locales que son más que amigos, se descubren hermanos. Ha sido el Señor quien nos ha convocado y nos da hermanos.
Esta familia no se circunscribe al ámbito local, sino que va superando todo marco porque tiene vocación católica.
Así cada hermano y hermana de la Fraternidad vive su vocación en la pequeña comunidad, a la vez que en la Fraternidad local, provincial y general. A la vez que en la Iglesia universal.
No es siempre fácil descubrir esto, sentirlo, actuar en consecuencia. Por ello es otro importante reto de toda Fraternidad que quiera pervivir y desarrollarse.

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Recordamos los diez retos que estamos abordando y que trabajaremos a fondo en la I Asamblea de la Fraternidad General en Peralta en julio de 2014

PARA LA PERVIVENCIA Y FORTALECIMIENTO
1.Claridad en la identidad y funcionamiento de la Fraternidad y sus miembros.
2.Lugar real en la Demarcación donde compartir espiritualidad, vida y misión
3.Participación adecuada de los religiosos en la Fraternidad
4.Flujo de nuevas incorporaciones
5.Participación en la Fraternidad local, demarcacional y general.

PARA AVANZAR MÁS JUNTO CON LA DEMARCACIÓN ESCOLAPIA Y LA ORDEN
6.Impulso de la diversidad vocacional
7.Ministerios escolapios de forma compartida entre la Demarcación y Fraternidad
8.Modelo de presencia escolapia de todos los ámbitos en un proyecto compartido
9.Movimiento Calasanz
10.Plantear la participación en Itaka – Escolapios.

Reto 4. Nuevas incorporaciones

La Fraternidad, como cualquier realidad humana, necesita la incorporación de nuevos miembros para evitar el anquilosamiento y la reducción por envejecimiento.
Por ello, una tarea fundamental es cuidar las convocatorias y los procesos que posibilitan que nuevos hermanos y hermanas puedan acercarse, conocernos, querernos y llevar adelante su discernimiento para descubrir su vocación a esta manera de seguir a Jesús en comunidad al estilo de Calasanz.
Cada Fraternidad, junto con la Demarcación, deberá concretar la forma de trabajar este aspecto y tendrá que ser una prioridad en todo momento: el regalo de la Fraternidad no puede ser tan sólo para los que ya están, sino que ha de compartirse.

Recordamos los diez retos que estamos abordando y que trabajaremos a fondo en la I Asamblea de la Fraternidad General en Peralta en julio de 2014

PARA LA PERVIVENCIA Y FORTALECIMIENTO
1.Claridad en la identidad y funcionamiento de la Fraternidad y sus miembros.
2.Lugar real en la Demarcación donde compartir espiritualidad, vida y misión
3.Participación adecuada de los religiosos en la Fraternidad
4.Flujo de nuevas incorporaciones
5.Participación en la Fraternidad local, demarcacional y general.

PARA AVANZAR MÁS JUNTO CON LA DEMARCACIÓN ESCOLAPIA Y LA ORDEN
6.Impulso de la diversidad vocacional
7.Ministerios escolapios de forma compartida entre la Demarcación y Fraternidad
8.Modelo de presencia escolapia de todos los ámbitos en un proyecto compartido
9.Movimiento Calasanz
10.Plantear la participación en Itaka – Escolapios.