Reto 6. Diversidad vocacional

San Pablo expresa con gran belleza y profundidad la importancia de los carismas con la imagen del cuerpo: cada miembro del cuerpo es diferente y aporta su especificidad al conjunto. Nadie es nada separado del cuerpo, ni el cuerpo es posible sin sus diferentes órganos. Nadie es más ni menos, pues todos son importantes para el bien común.
Esta evidencia ha de hacerse palpable en la Fraternidad.
Hay una vocación común, unos rasgos que todos compartismo: el seguir a Jesús en comunidad desde las huellas de Calasanz.
Cada uno es único y es llamado por el Señor a seguir su vocación: religiosos o laicos, con una u otra profesión, con distintas sensibilidades y cualidades,… No basta la vocación común, sino que además cada cual ha de ser fiel a lo que Dios y los demás esperan de él.
Conviene que vayan cristalizando algunas vocaciones en la Fraternidad: la vida religiosa, la familia cristiana, la misión educativa escolapia, los escolapios laicos, algunos ministerios necesarios que tengan su cariz vocacional,… sabiendo que siempre la diversidad vocacional es mayor de lo que nos podamos imaginar, pues viene del mismo Dios.
Valorar las distintas vocaciones, cuidarlas, ponerlas siempre al servicio de la comunidad y la misión, son tareas claves para que una Fraternidad siga avanzando.

Recordamos los diez retos que estamos abordando y que trabajaremos a fondo en la I Asamblea de la Fraternidad General en Peralta en julio de 2014

PARA LA PERVIVENCIA Y FORTALECIMIENTO 
1.Claridad en la identidad y funcionamiento de la Fraternidad y sus miembros. 
2.Lugar real en la Demarcación donde compartir espiritualidad, vida y misión 
3.Participación adecuada de los religiosos en la Fraternidad 
4.Flujo de nuevas incorporaciones 
5.Participación en la Fraternidad local, demarcacional y general. 

PARA AVANZAR MÁS JUNTO CON LA DEMARCACIÓN ESCOLAPIA Y LA ORDEN 
6.Impulso de la diversidad vocacional 
7.Ministerios escolapios de forma compartida entre la Demarcación y Fraternidad 
8.Modelo de presencia escolapia de todos los ámbitos en un proyecto compartido 
9.Movimiento Calasanz 
10.Plantear la participación en Itaka – Escolapios. 

Reto 5. Fraternidad local, provincial, general

El gran tesoro de la pequeña comunidad cristiana tiene un riesgo y una tentación permanente: encerrarse y convertirse en un grupo cerrado.

Nuestra Iglesia se define católica, universal. Y no puede ser de otra manera pues quien la constituye es el Padre que quiere unidos a todos sus hijos, que nos quiere hermanos.
Así también la Fraternidad se basa en la asociación de pequeñas comunidades locales que son más que amigos, se descubren hermanos. Ha sido el Señor quien nos ha convocado y nos da hermanos.
Esta familia no se circunscribe al ámbito local, sino que va superando todo marco porque tiene vocación católica.
Así cada hermano y hermana de la Fraternidad vive su vocación en la pequeña comunidad, a la vez que en la Fraternidad local, provincial y general. A la vez que en la Iglesia universal.
No es siempre fácil descubrir esto, sentirlo, actuar en consecuencia. Por ello es otro importante reto de toda Fraternidad que quiera pervivir y desarrollarse.

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Recordamos los diez retos que estamos abordando y que trabajaremos a fondo en la I Asamblea de la Fraternidad General en Peralta en julio de 2014

PARA LA PERVIVENCIA Y FORTALECIMIENTO
1.Claridad en la identidad y funcionamiento de la Fraternidad y sus miembros.
2.Lugar real en la Demarcación donde compartir espiritualidad, vida y misión
3.Participación adecuada de los religiosos en la Fraternidad
4.Flujo de nuevas incorporaciones
5.Participación en la Fraternidad local, demarcacional y general.

PARA AVANZAR MÁS JUNTO CON LA DEMARCACIÓN ESCOLAPIA Y LA ORDEN
6.Impulso de la diversidad vocacional
7.Ministerios escolapios de forma compartida entre la Demarcación y Fraternidad
8.Modelo de presencia escolapia de todos los ámbitos en un proyecto compartido
9.Movimiento Calasanz
10.Plantear la participación en Itaka – Escolapios.

Reto 4. Nuevas incorporaciones

La Fraternidad, como cualquier realidad humana, necesita la incorporación de nuevos miembros para evitar el anquilosamiento y la reducción por envejecimiento.
Por ello, una tarea fundamental es cuidar las convocatorias y los procesos que posibilitan que nuevos hermanos y hermanas puedan acercarse, conocernos, querernos y llevar adelante su discernimiento para descubrir su vocación a esta manera de seguir a Jesús en comunidad al estilo de Calasanz.
Cada Fraternidad, junto con la Demarcación, deberá concretar la forma de trabajar este aspecto y tendrá que ser una prioridad en todo momento: el regalo de la Fraternidad no puede ser tan sólo para los que ya están, sino que ha de compartirse.

Recordamos los diez retos que estamos abordando y que trabajaremos a fondo en la I Asamblea de la Fraternidad General en Peralta en julio de 2014

PARA LA PERVIVENCIA Y FORTALECIMIENTO
1.Claridad en la identidad y funcionamiento de la Fraternidad y sus miembros.
2.Lugar real en la Demarcación donde compartir espiritualidad, vida y misión
3.Participación adecuada de los religiosos en la Fraternidad
4.Flujo de nuevas incorporaciones
5.Participación en la Fraternidad local, demarcacional y general.

PARA AVANZAR MÁS JUNTO CON LA DEMARCACIÓN ESCOLAPIA Y LA ORDEN
6.Impulso de la diversidad vocacional
7.Ministerios escolapios de forma compartida entre la Demarcación y Fraternidad
8.Modelo de presencia escolapia de todos los ámbitos en un proyecto compartido
9.Movimiento Calasanz
10.Plantear la participación en Itaka – Escolapios.

Reto 3. Participación adecuada de los religiosos

Un aspecto fundamental para la vida y desarrollo de la Fraternidad tiene mucho que ver con el acierto en la participación de los religiosos en ella.
Buena parte de los religiosos han sido acompañantes de los laicos que se han ido incorporando a la Fraternidad. La mayoría tienen son sacerdotes, por lo que tienen encomendado el ministerio de pastoral. Tienen una formación y una experiencia comunitaria importante. Estos rasgos confieren a los religiosos un importante papel en la Fraternidad y han de prestar el servicio de compartirlos.
Y, a la vez, los religiosos han de participar como los demás miembros, más como hermanos que como padres, cuidando de no asumir el protagonismo ni la prevalencia en las decisiones que haya que ir tomando, estando alerta para participar de la misma forma que los demás. La característica de toda comunidad, y por ello también de la Fraternidad, es resaltar la identidad de cada miembro como hijo de Dios y como hermano de los demás. Sólo uno es Padre, sólo uno es el Señor.
Saber compaginar la igualdad de los hermanos con la diversidad vocacional y ministerial es otro gran desafío de la Fraternidad. Y no siempre es fácil, porque es, como la vidaa misma, un delicado equilibrio.

De forma análoga a la igualdad y la justicia, la diversidad vocacional y ministerial está al servicio de la Fraternidad

Recordamos los diez retos que estamos abordando y que trabajaremos a fondo en la I Asamblea de la Fraternidad General en Peralta en julio de 2014

PARA LA PERVIVENCIA Y FORTALECIMIENTO
1.Claridad en la identidad y funcionamiento de la Fraternidad y sus miembros.
2.Lugar real en la Demarcación donde compartir espiritualidad, vida y misión
3.Participación adecuada de los religiosos en la Fraternidad
4.Flujo de nuevas incorporaciones
5.Participación en la Fraternidad local, demarcacional y general.

PARA AVANZAR MÁS JUNTO CON LA DEMARCACIÓN ESCOLAPIA Y LA ORDEN
6.Impulso de la diversidad vocacional
7.Ministerios escolapios de forma compartida entre la Demarcación y Fraternidad
8.Modelo de presencia escolapia de todos los ámbitos en un proyecto compartido
9.Movimiento Calasanz
10.Plantear la participación en Itaka – Escolapios.

Reto 2. Lugar en la Demarcación

La Fraternidad no puede ser un grupo más en las Escuelas Pías del lugar donde están insertas: son el colectivo que, junto con las comunidades religiosas, encarnan el carisma escolapio y se corresponsabilizan de la misión.
Esto se tiene que traducir en actuaciones concretas de conexión con la Provincia, con los equipos de gobierno y de misión, con las actividades de espiritualidad y de vida que se llevan a cabo, con la participación real en determinadas decisiones, con la comunicación de informaciones, etc.
Situar bien a la Fraternidad va a ser decisivo para que ésta crezca y para que pueda dar todo su potencial a favor de la vida y misión escolapias.
Esto ha de ser preocupación y esfuerzo de la misma Fraternidad y también del Provincial y Congregación.

La Fraternidad es una entidad clave en las Escuelas Pías y en cada presencia escolapia

Recordamos los diez retos que estamos abordando y que trabajaremos a fondo en la I Asamblea de la Fraternidad General en Peralta en julio de 2014

PARA LA PERVIVENCIA Y FORTALECIMIENTO
1.Claridad en la identidad y funcionamiento de la Fraternidad y sus miembros.
2.Lugar real en la Demarcación donde compartir espiritualidad, vida y misión
3.Participación adecuada de los religiosos en la Fraternidad
4.Flujo de nuevas incorporaciones
5.Participación en la Fraternidad local, demarcacional y general.

PARA AVANZAR MÁS JUNTO CON LA DEMARCACIÓN ESCOLAPIA Y LA ORDEN
6.Impulso de la diversidad vocacional
7.Ministerios escolapios de forma compartida entre la Demarcación y Fraternidad
8.Modelo de presencia escolapia de todos los ámbitos en un proyecto compartido
9.Movimiento Calasanz
10.Plantear la participación en Itaka – Escolapios.